certeza

Recuerdos de certeza

Conversando con una amiga querida con la que el lenguaje es cómplice de afectos encontrados, surgió de su decir la palabra certeza, y sólo escucharla la acogí sin cuestionar y me invadió de inmediato calor de cercanía, luz y confort en mi mente. Hacía tanto tiempo que no la escuchaba, que la había olvidado. Encontrarla de nuevo gatilló en mí un cambio psico-biológico inmediato. ¿Qué recuerdo activó en mi consciencia?.

Quizás certeza me llevó a ese lugar de  mi interior donde no existe ni falso ni verdadero, ni error ni acierto, porque no existe ningún otro concepto. Certeza me transportó a ese espacio temporal donde habito más allá del intelecto sin temor a equivocarme, donde las palabras son impulsos sonoros generadores de vida, gatillos de su evolución, vasos comunicantes de veracidad que me hacen sentir partícula integrante del campo unificado donde todo habita, sin cuestionamientos que puedan excluirme del vivir y convivir en armónica fluidez con la vida, con sus ciclos, sus espirales, inmersa en la atemporalidad que me evoca la certeza del ser y estar. Certeza de que todo es perfecto tal y como es.

Amo las palabras, su magia, su saber oculto, su gracia, sus dones.

Gracias querida Senai