verdad

Qué hacer con el engaño

Primero ubicarlo, reconocerlo, saber que forma parte de la película cósmica de la vida y que su función es la experiencia de vivir y aprender a regentar la Tierra como en el Cielo. Éste es el propósito de la existencia humana. El engaño permite que encarnemos en esta escuela de Magia donde hay que descubrir la Verdad; de ahí la importancia de reconocer el engaño.

Si hemos reconocido el engaño, es que sabemos que sólo existe Dios, la Única Substancia. Si Yo Soy Eso y todo me pertenece porque no hay nada aparte de Mí, la locura a la que el humano sucumbe es vista pero no Es; forma parte de la Ignorancia o Átomo (según los antiguos rishis de la India). Para transmutarla, lo único que se me ocurre es no darle crédito pues en si misma sólo existe en la rueda de Samsara, el ciclo de reencarnaciones basadas en el Karma que es la ley en la que se identifica el ser mortal, que no deja de ser una ilusión pues somos inmortales.

Si no le doy crédito no existe, aunque el pensamiento persista en presentártelo una y otra vez. Tu ya sabes que no lo quieres, por tanto dejas de fijarte en él y acreditas sólo lo que realmente te interesa en tu vida: buenas compañías que nutran tu ser, alimentación saludable, acciones correctas, voluntad para que todo lo bueno se de, meditación y ocuparse de no distraerse con lo que nos aparta de Dios, pues El es lo Único que existe. Esto quiere decir que si algo no entendemos de Dios, hay que investigar -dentro y fuera- porqué es así y encontrar la manera de conocerle íntimamente para reconocernos qué somos y asumir nuestro verdadero papel: hacer el Cielo en la Tierra.

Siento que aquí, llegado este momento en el que reconocemos el engaño, nos cabe acudir a la Gran Madre, la que con su Amor, permanece eternamente preñada de Hijas e Hijos del Amor. Sólo el Amor puede soportar y sostener todo esto; el verdadero Amor; de ahí que debamos pasar por la ilusión perversa del engaño, para reconocer que eso no es el Amor eterno, sino sólo el amor que exige la pleitesía del poder sobre tí para autosatisfacerse como si fuera Dios siendo Lucifer, el Ángel más avanzado de la corte angélica que con la misión de coordinar el engaño para que se diera la encarnación humana, empezó a olvidarse de Dios y en ese olvido, lo substituyó por Sí-mismo pues había que tener un Dios que todo lo Es. Así, el Sí-mismo, substituyó al eternamente amoroso y creó su propio imperio de oscuridad como reflejo de la distorsionada imagen y semejanza de Dios, con el libre albedrío.

Qué hace Dios ante tal panorama? Lo contempla y lo Ama en quietud y silencio, sabiendo que todo volverá a su lugar porque no hay nada más que Uno. Las aventuras que el humano quiera vivir, están en función de su voluntad de acción. Cuando se canse de sufrir, reconocerá el camino de regreso al hogar. Es inevitable.

¿Cómo resistirlo desde la propia humanidad, cuando es observado todo este juego? Manteniendo la mirada fija en el alma, practicando los ejercicios adecuados para que así sea y conseguir la liberación con el propósito de servir a Dios. ¿Cómo?. Siendo el mensaje viviente del Consolador prometido por Jesús: el Cristo que nos habita.

¿Qué hizo Cristo? Cumplir las escrituras al pie de la letra sin desviarse ni un ápice de la Verdad. Cumplió todo lo escrito, todo, y lo consiguió siendo fiel a la Verdad. ¿Cuál es la Verdad?. La Única Verdad es Dios, la Unidad. Para que se dé, hay que percibirlo todo desde el único punto de visión verdadera: el Alma. La oscuridad querrá nublarte la visión, colocará pantallas de engaño, de memorias arquetípicas, de sueños; hará lo que sea para poseerte para sí, hará lo inimaginable para conseguirte. Mientras permanezcas firme en la batalla (Bhagavad Guita), las aguas del Mar Muerto se abrirán para dejarte paso y entrar en el Paraíso Interior. Allí te nutrirás de todo lo necesario para que se cumpla el mandato superior del Cielo en la Tierra.

La oscuridad te hará creer que te estás volviendo loca. Esa es su herramienta más mortal porque implica percibir el desamor que provoca en las mentes de los que se dejan atrapar por sus garras mortales; y digo mortales porque se nutre de la muerte repleta de pensamientos, sueños, deseos, apegos no resueltos que impulsan al ser a volver una y otra vez al ciclo de reencarnaciones, pero Tú Eres Inmortal, aquí en la Tierra como en el Cielo. No lo olvides.

Todo lo que escribes en el libro de la vida podrá ser utilizado en tu contra, como ocurrió con la quema de las Brujas, con los sabios que iban en contra del Oscurantismo de la Inquisición. No debes sucumbir ante las adversidades porque de ello depende la victoria.

Mantente firme como lo hizo JesuCristo y todos los Avatares de la humanidad. No desistieron, no renunciaron a la Verdad a pesar de ser vilipendiados, asesinados brutalmente, quemados, decapitados, torturados. Nada puede doblegar el alma, así que la salvación es identificarse en lo Único que Eres: Alma Inmortal. Todo lo demás se da por añadidura.

Ten el coraje de pasar el mensaje, de difundirlo con todos tus actos y con todos tus recursos. Tienes las bendiciones de todos nosotros. Sigue tu camino trazado desde las estrellas. No hay obstáculos que no se puedan vencer con el Amor Divino, Eterno e Inmutable.

Que así sea.

Amor y Servicio.

Corazón a mano

escrito el 15 de octubre con pluma de tinta azul

Regentar en el cuerpo es trascender el apego a aquello que me esclaviza. No es el cuerpo en sí mismo, pues está diseñado para esta densidad; es la identificación con él, con la limitación que representa cuando no es regentado por el alma. De ahí que relacionarse con el cuerpo ha de ser desde otro lugar donde el cuerpo es una corporeidad vivida, vivenciada como proceso natural de ascensión planetaria.

La dificultad radica en la trascendencia: eso que nos han enseñado con deficiencia porque no nos han desvelado los verdaderos significados esotéricos sino exotéricos, los que se revelaban al pueblo de forma velada por considerar que no podían ser usados por cualquiera. Y si bien, en aquellos tiempos era así, ahora ya no, puesto que todo esta desvelado para que cada quien ejerza su maestría.

El velo del engaño, necesario para pasar todas las etapas de la verdadera y única comunión con el Alma, está desvaneciéndose; ya no tiene fortaleza para resistirse. La masa crítica está despertando masivamente y la ilusión está llegando a su fin; coletea desesperada en sus últimos estertores por sobrevivir a cualquier precio, pero ya está sentenciada y ejecutándose su disolución. Se requiere un estado de atención máxima en este proceso de Ascensión planetaria, que no es ni tuyo ni mío, ni de nadie en particular. Es de la Vida.

No pierdas el tiempo en conversaciones insignificantes, 
ni en relaciones poco inspiradoras. 
Ocupa tú ser y estar en la Verdad a todas horas, 
porque el tiempo que dedicas a la Verdad 
es tiempo de provecho. 

No cedas ni un ápice en la autoridad de tu reino. 
Ama sagradamente, 
poniendo la mente a disposición del Amor.
Tú cuerpo es el cuerpo de la Tierra.
Trátalo con el alma, que es
el único lenguaje divino posible
en nuestra condición humana.

Deja que el Alma regente todas las acciones
y no os preocupéis de nada más. 
Todo está Bendecido,
Bien dicho, 
Bien diseñado,
Bien ordenado.

No hay como desobedecer,
pues el tránsito sigo su evolución.

Quien se mantenga en la desobediencia de la Gran Llamada, será transportado a la franja vibratoria correspondiente a su frecuencia.

Los tiempos son llegados. 
Resistencia pasiva. 
Vibración de Alta Frecuencia.

El éxito es inminente. 
Estad preparados.

Amor y Servicio.

Soltar aire para respirar el vivir

Hay una fuerza interna que impulsa el vivir. Es como el epicentro del árbol milenario que lo mantiene presente, danzante y firme.

La vida pulsa como mecanismo de autoprotección para que el objetivo del vivir se dé sin egocéntrica aprobación, que por creerse el centro de todo cuanto existe, se olvida que el pacto del vivir se dio mucho antes del nacer, cuando el vivir es un pacto de amor.

Insisto en el encuentro afectivo con la vida, y me pregunto ¿por qué resulta tan recurrentemente confuso? Me pierdo con más facilidad de la que me gustaría, pero no me queda más que aceptarlo y volver a insistir guiada por la certeza de que no hay más camino que el que ando.

Ayer circulaba con mi coche por una carretera principal. Era temprano en la mañana y casi no habían tránsito, por lo que me permití ir relajada a velocidad de crucero, disfrutando del paisaje y del pasear. Delante apareció un coche antiguo, negro, de los años cincuenta (Mercedes 220 he sabido después). Circulaba por la derecha a 80km/h. Me mantuve detrás de él observando la belleza de su forma redonda, sus ruedas estrechas, sus cromados. Era un coche bien cuidado. Dentro iban dos pasajeros, un hombre conduciendo y una mujer a su lado. Me parecieron jóvenes desde la visión de atrás pero sentía curiosidad y los adelanté despacio, a poca más velocidad de la que ellos circulaban. Tuve tiempo de ver que eran una pareja de personas mayores (¿quizás 70 años?) conversando y mi imaginación se disparó.

El tiempo, pensé. Vivir al compás del tiempo, respirar los momentos, conversar… vivir otra manera el convivir donde la prisa no existe y todo transcurre al son del hacer y el estar. Recordé mis prisas de antes, cuando no sabía comunicar lo que pensaba y gritaba o refunfuñaba porque la vida me parecía injusta, cuando me disgustaba el hacer de los demás porque mi hacer era la única verdad, cuando luchaba por vivir y ser amada. Me entristecí al recordar que tomé decisiones desde el resentimiento, y pensé que hoy, con todo lo vivido, lo haría de otra manera, probablemente mejor que antes porque la vida enseña, siempre enseña aunque tardemos en reconocerlo.

El río de la vida corre sin parar y no hay como volver atrás para reeditar lo vivido, pero sí podemos usar lo aprendido para no repetir errores que desgastan y pueden llevarnos a sucumbir, a tirar la toalla, a olvidar lo que de verdad importa.

Hoy comprendo que la verdad de una vida es una semilla que crece impulsada por el vivir y que si bien es cierto que todo cuanto he vivido ha sido mi verdad, la que he ido tejiendo a fuerza de errores y aciertos, de hacer y deshacer, hay una Verdad universal que no debe ocultarse más porque produce un intenso dolor del vivir. Y cedemos ante tanto ocultar lo que es natural, morimos en el intento de vivir tras el velo de lo oculto creyendo vivir la verdad, y eso es un vivir que duele, que mata.

La vida no es doler pero eso lo aprendemos gracias al dolor. Ahora ya no tiene sentido aprender así. Es demasiado sufrido, cansado, agotado. Vivir ya no tiene porque ser lucha. El vivir es fluir y ese es mi legado, que lo hago lo mejor que puedo y que es mi intención transmitirlo a todos los seres que amo, para que los están viniendo, los que ya están aquí y los que vendrán, vivan en paz, siendo.

La lucha no es un camino, el camino es caminar, a veces mirando el suelo, otras escuchando el canto de las aves, el susurrar del viento, también hay que para a reposar, pero nunca nunca dejar de respirar. Vivimos sin respirar, reteniendo el aire que nos robaron en el primer llanto del nacer. Respira, deja que el viento penetre los sentidos e inunde tus cavidades nasales con el maná de la vida. Llena tu ser de totalidad, reten y suelta lo que ya no sirve. La vida se encarga de reciclar. Llena y suelta, llena y suelta. Llena y vuelve a soltar para volver a llenar y soltar en la espiral de vida.

Vive.

Grandeza

¿De qué sirve todo el conocimiento que vamos adquiriendo a largo de vida si no compartimos lo que aprendemos, si no encontramos el coraje de ponerle palabras para decir a otras personas que, como nosotras, transitan por la vida encontrando un sentido al vivir?. Estamos hablando de com-partir, de comunicar nuestra parte, para que otras partes complementen el saber, y juntas podamos recrear el conocimiento, sabiendo que es movimiento.

El patrón de sociedad que se nos ha inculcado como única verdad, hoy ya no se sustenta. Existe demasiada información en red, libre, expandiendo su saber y compartiendo la aventura de este viaje maravilloso que es vivir en Tierra, tomar cuerpo en planeta donde biodiversidad es tan abundante que sobrepasa costumbres, hábitos, creencias y otras experiencias, para mostrarnos que podemos vivir en comun-unidad cuando nos une esencia de existencia vital. Potenciar la vida, caminar a par con ella, cuidar sus múltiples expresiones y asimilar, de una vez, que cuanto se mueve, aunque nuestros ojos no puedan registrarlo, forma parte de Creación y, nos pertenece por ser en ella, no como posesión.

Vivir en Verdad. Cada día que pasa, Verdad se hace más presente en vida. Proporciona bienestar de humanidad ya que, si bien es verdad que existe perversidad, cuando andamos con Verdad, nos hermanamos en sintonía vital capaz de modificar realidades congeladas como ilusiones y quimeras, creyendo que esa es la verdad. Así es la humanidad, crédula por su naturaleza, de creer, de crear.

¿Cómo descubrir la Verdad? oigo tantas veces. ¡Hay tantas verdades!!!!, dicen. La verdad transitoria, forma parte del recorrido personal, individual, colectivizado, atesorado, ganado con esfuerzo, sudor y lágrimas. Verdad es única y reside en interior de toda creación. Acceder a ella es dejar mente quieta, silencio sordo que deje escuchar y sentir profunda sinfonía que suena y resuena a cada instante de Creación. Inconfundible cuando se percibe, cercana cuando se escucha, tan próxima y presente que desapercibida pasa porque todo incluye.

¡Entra en ese espacio/tiempo donde todo es y experimenta Verdad!. Es inconfundible. Sigue el camino del sonido cósmico que perdura más allá de ruido terrenal y, escucha. Siente. Eres tú, somos nosotros, es nuestra verdad abrigada en la Verdad del No-Creado, mecidos por su inmensa Bondad.

grandezaSiente omnipresencia, grandeza de Vida donde moramos.

¡Despierta conciencia porque nuevo día ya está aquí!. Noche ha pasado. Día se despierta. Sinfonía del espacio da bienvenida.

Siente grande. Vida es grande, muy grande, enormemente grande, infinitamente grande.

Para qué insistir en vivir y convivir como esclavos. Somos libres. Hemos sido creado libres. Este es el Gran Presente de nuestro Creador. Por ello, GRACIAS.